Hay trescientos ojos que te juzgan,
doscientos pies que te corren,
estas asustada pero eso igual no te detiene.
Hay dos dígitos que te corrompen,
que te definen, que te hieren...
hay dos almas contrapuestas,
una exige y la otra padece,
dentro de uno solo que es tu entero,
excesivo...cansado e imprudente.
Lo estas privando,
porque no entienden
que cada caída te acerca al triunfo,
inútil y vacío,
pero tentador y estridente.
Siempre tan pesada y no ligera,
es mentira,
esta latente,
tan perdida y sin salida...
casi transparente.
Sos invisible, ser sufriente,
firme y obsesiva,
tu susurro mas ferviente
"sigue así si de verdad lo quieres"
pero se que detrás de esta vida,
suele venir la muerte.

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