martes, 27 de octubre de 2015

Sola en el jardín

Cómo aprecio ver hundirse mis dedos en el colchón de pasto verde,
cómo se mueven llenos de cosquillas,
cómo se refrescan de libertad,
cuánto me gusta sentarme en el jardín, descalza,
y comparar mi piel...
la de mis pies,
con los mismos años atrás,
cuando deshojaba margaritas
pensando si Juan me quería
o no lo hacía.
Me divierto girando en el pasto,
con el pelo suelto
y al parar deseo encontrarme otra vez
con esa chiquita que saltaba entre las flores más lindas del jardín,
tengo que encontrarla ¡encontrarme!
pedirme perdón,
casi la echo a perder ¡casi me echo a perder!
y me tumbo en el pasto fresco del jardín...
ella no va a volver
para abrazarla,
acunarla,
darle la soga,
acompañarla.
Cómo me gusta volver al jardín,
a conversar con las mariposas,
jugar carreras con un colibrí,
dejar que la brisa golpee mi cara
y me sacuda el pelo...
cada vez que me busco yo sola,
sola en el jardín.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario