sábado, 7 de noviembre de 2015

Mientras el mundo se viene abajo

Mientras el mundo se viene abajo, cayendo del cielo ladrillos gigantes, grandes metales que me rozan y hacen temblar mi suelo, mientras se matan unos a otros, hablan a mis espaldas, se pelean por mi camino o me quieren hacer tropezar yo camino firme, fuerte, derecho o en zig zag, atravieso las puertas que quieren abrirse en mi camino, sin cerraduras aunque algunas son tan estrechas que cuesta el alma lograr pasar por ellas. Logro pasar, y al sentirme ahogada entre tanto humo malhumorado y quisquilloso camino firme, y con mis poderes voy abriendo las ventanas, me ventilo, me creo libre aunque a mi alrededor viene el encierro a comerme los talones y patearme las rodillas. Qué grandioso y mentiroso suena creerse poderosa mientras el mundo se viene abajo, cuánto podrá durar mi continente en un mundo que se auto flagela, tiembla mi suelo, mi cercana fantasía de ser de otro lado pero sin dejar este mundo que me sacude cuando se destruye. Soy de un continente que es solo mío, a veces tan solitario, a veces tan ateo por no creer en su mundo, tan anarquista por rechazar las ideas de este maldito que me trae vientos y maremotos, que me ahogan...pero respiro y sigo caminando, rota, sucia, contaminada...entera en fin. Mientras el mundo se viene abajo mi continente se preocupa por resurgir, por resistir mientras cae hielo en forma de flechas filosas que no pueden clavarme los pies, yo camino en otro suelo dentro de este mundo que pierde el tiempo en destruir.

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